viernes, 11 de diciembre de 2015

Escondido en la llanura

Una palabra, una sonrisa, un saludo, son cosas tan sencillas y a veces tan difíciles de entender que  no somos capaces de ver que hay detrás y esque parece tan increíble que algo tan sencillo sea a la vez tan complejo, como un camino tan oscuro por descubrir sea iluminado por una luz rutilante que así nos guía:

Hola, ¿qué tal? Bien, y ¿tú?
Conversaciones reiterativas, respuestas obvias, yo sólo quiero decirte, nena, te echo de menos, háblame y no me ignores, porque la causa de esta euforia en demasía que siento en mi interior, es por tu dulce ser y tus dulces perfecciones que tu llamas imperfecciones.

Hola, ¿Buenos días?
Mamá, ¿podría desayunar su sonrisa con un poco de sirope? Ganas de comerme el mundo, sentirme especial, esas sensaciones son las que me entran al verte. Mi ninfa perdida en lagunas turbias. Guíame en mi día a día y enséñame los misterios de este duro camino llamado vida. Despierto. Veo tu inesperado mensaje de "Buenos días". Mamá, gracias por enseñarme a conseguir esa anhelosa tortita.

Hola, ¿qué te cuentas? 
Escribirte poemas sobre las golondrinas de Bécquer perdidos en nebulosas de algodón. Planeta sin limitaciones en los que seamos dueños de nuestro propio destino. Atreverme a decirte que eres mi Venus de Milo y no como el resto, simples columnas que sostienen su alma como obligación individual. Querer preguntarte que cuenta esa fascinante vida que llevas... pero temo que me cortes, que acabe esto, y que los pequeños fragmentos en los que has convertido mi audacia acaben arrojados en una papelera de un parque abúlico únicamente usado para botellones nocturnos de madrugada. 


Luz Rutilante.

Ahora soy mas consciente de que  todo lo que veo no es mas que una fachada, que las palabras no significan lo que dicen y finalmente, que cada persona es un regalo al que tienes que quitar el envoltorio para ver lo que de verdad esconde dentro, para descubrir las sorpresas que este mundo nos regala.


martes, 8 de diciembre de 2015

Capítulo 2, mi famoso anonimato

Y asi erá, un chico progresista a la vez que conservador, de caracter abierto pero de mente cerrada, el malo de los cuentos de hadas aunque un buen consejero.
Despues de tanto, todos le tomaban por el "gracioso" del grupo, con el la risa solía estar asegurada. Tanto era esto que ya pocos eran capaces de tomarle en serio, actitud que nuestro personaje quiso cambiar del personal pero sin éxito.
Él, por naturaleza nació alegre e incapaz de ver a alguien que no compartiera su alegría y aunque su situación en casa fuera un giro de 180 grados, nunca se cansó de regalar momentos en los que el flato obligaba a parar la risa y las agujetas abdominales eran demasiado predecibles.
A partir de este punto su fama era local y su anonimato mundial ¡vaya! como el de todos. Puede que ese fuera el significado de su nombre.
Piensenlo: si nadie les reconoce por la fama, todos le conoceran por su anonimato.

Capítulo 1, Erase ninguna vez.

Erase una vez un chico apasionado por la escritura, le encantaba tanto escribir que nunca podía parar, escribia de esto y de aquello. No se cortaba un pelo y siempre se mojaba. Quizás por eso nadie le leía, porque los papeles mojados apenas se entendían y la mayoría acaban arrancados al intentar pasar de pagina.
El chico siempre se sentia lleno de inspiración pero falto de recompensa. Puede que sus pequeñas metas le ayudaban a continuar con lo que había empezado. Para el abandonar nunca fue una opción. Dentro de lo que cabe, empezo a contracorriente como todo, dejarse llevar solo era símbolo de pasimonia o abandono ética que  no compartía.
Despues de tanto realizado para tan poco conseguido, comenzó a publicar entre  amigos, no eran más que textos personalizados inspirados en problemas ajenos, era su granito de arena en esto que llaman ayuda. Así era él y lo repito, así era.

viernes, 7 de agosto de 2015

Amigos de guerra, hermanos de sangre

Para cualquier cosa, el mundo esta hecho para opuestos y es que si no, menudo rollo.

Masculino y femenino, alto y bajo, son tantos que me podría tirar toda la vida contándolos. Pero ¿Y yo?¿Que o quien es mi opuesto? No sé ni quien es, ni donde vive, ni como se llama, aunque cada dia que pase le conozca mas.

Yo, por escribir estas cosas que pueden o no represantarte, no soy mas fuerte que nadie. Al contrario, en esta guerra de opuestos tienes que ser débil para acabar convirtiendote en un héroe fuerte como tu mismo. Hoy he tenido una batalla más, y mi adversario ha parecido vencerme momentáneamente, el cansancio de mi día a día estaba a punto de culminar el vaso, el jarrón de mi paciencia se había caído y estaba roto en el suelo. Y yo, solo estaba cansado.

Mis ojos predecían lluvia, y cuando me quise dar cuenta ¡PAM! el suelo ya estaba lleno de espejos y yo dentro de uno, hundido. Afortunadamente, cuento con el mejor ejército que había soñado, soldados que luchan por ti, o soles que evaporan dichos espejos al verse reflejados, marineros de tierra.

De esta guerra a la que llamo vida y de estas batallas que se convierten en mi día a día, he aprendido a luchar por mi, por lo que quiero y por los que quiero; he aprendido que caminar solo no llega a ningún sitio si no tienes a alguien que te guíe, que te ponga el freno o la zancadilla y que te eche una mano.

Aprendí que había que luchar y que mi vida no se la merecían mis opuestos, sino mis semejantes.
"Todos para uno y uno para todos"

sábado, 25 de julio de 2015

Despedidas

Hay días en los que sólo apetece levantarse y gritar, otros en los que ni una buena noticia nos saca de la cama y otros en los que alguien hace lo posible porque salgamos. Hay días para salir, para reír, para llorar, para volver, para decir hola y despedirse. Simplemente hay días para todo y por muy diferentes que sean estos días seguiré siendo el mismo cometiendo los mismos errores y haciendo que otro evite los suyos, con la esperanza de.
Sin esperanza, pero con filosofía. Yo nunca estaré triste por mi, sólo me alegrare por otro y si por otro no puedo alegrarme, estaré triste por los dos con tal de qué.
Ahora pintate y ponte guapa. Sal y busca la piedra con que tropezar que ya llegará el mismo que te ayude a levantar. Vete y no mires atrás, mira donde pisas y procura que no te pisen aunque a día de hoy las heridas que menos duelan sean las de sangre.
Vete a explorar que yo esperaré aquí o allí, donde siempre, dispuesto a escuchar, charlar. Recordar.
F.∆