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lunes, 14 de diciembre de 2015

Capítulo 3, El ruido de un silencio

Pasó el tiempo, y su incógnito venció a su popularidad. Ya no era el mismo, el las llamaba etapas.
Por así decirlo, sus escritos cálidos quedaron en tiempos dulces y sanos, el verano se pasaba y sus ganas eran revocadas, el invierno se acercaba.
Los que le conocían podían llamarlo karma. como ya les dije, era algo especial, no era gran aficionado de leer, de hecho para él había pasado de moda. otros decían que perdía el tiempo escribiendo y el resto no decía nada, ni si quiera hacían ruido, es mas, algunos incluso estornudaban en silencio.
Es cierto que hay veces en las que un silencio dice mas de mil palabras, sin embargo, sus silencios no decían nada ya que los silencios solo se hacen sonoros en música.

martes, 8 de diciembre de 2015

Capítulo 2, mi famoso anonimato

Y asi erá, un chico progresista a la vez que conservador, de caracter abierto pero de mente cerrada, el malo de los cuentos de hadas aunque un buen consejero.
Despues de tanto, todos le tomaban por el "gracioso" del grupo, con el la risa solía estar asegurada. Tanto era esto que ya pocos eran capaces de tomarle en serio, actitud que nuestro personaje quiso cambiar del personal pero sin éxito.
Él, por naturaleza nació alegre e incapaz de ver a alguien que no compartiera su alegría y aunque su situación en casa fuera un giro de 180 grados, nunca se cansó de regalar momentos en los que el flato obligaba a parar la risa y las agujetas abdominales eran demasiado predecibles.
A partir de este punto su fama era local y su anonimato mundial ¡vaya! como el de todos. Puede que ese fuera el significado de su nombre.
Piensenlo: si nadie les reconoce por la fama, todos le conoceran por su anonimato.

Capítulo 1, Erase ninguna vez.

Erase una vez un chico apasionado por la escritura, le encantaba tanto escribir que nunca podía parar, escribia de esto y de aquello. No se cortaba un pelo y siempre se mojaba. Quizás por eso nadie le leía, porque los papeles mojados apenas se entendían y la mayoría acaban arrancados al intentar pasar de pagina.
El chico siempre se sentia lleno de inspiración pero falto de recompensa. Puede que sus pequeñas metas le ayudaban a continuar con lo que había empezado. Para el abandonar nunca fue una opción. Dentro de lo que cabe, empezo a contracorriente como todo, dejarse llevar solo era símbolo de pasimonia o abandono ética que  no compartía.
Despues de tanto realizado para tan poco conseguido, comenzó a publicar entre  amigos, no eran más que textos personalizados inspirados en problemas ajenos, era su granito de arena en esto que llaman ayuda. Así era él y lo repito, así era.