jueves, 24 de diciembre de 2015

Historias de navidad II

Anoche mientras cenaba me llamó la atención una de las noticias del telediario: Los reencuentros.

Durante ese reportaje encontraba abrazos que despertaban a la ternura y a recuerdos de experiencias tan agradables como la de volver a casa.

No sé, ni sabré  si aquellos abrazos eran verdaderos o forzados a cámara; tampoco sé si de verás hacia mucho tiempo que no se veían, sin embargo, entiendo lo que es el contacto físico. Este, es el contacto en el que volvemos a sentir entre nosotros todo aquello que siempre hemos definido como muy nuestro y formado por nuestra cultura, nuestros valores y raices, formado por todos ellos que nos vieron crecer, pero sobre todo formado por aquellos que nos formaron e hicieron de nosotros mejores personas.

Durante ese momento del telediario, me he dado cuenta de otra realidad que hace mas bonita mi navidad. Esa realidad es mi familia, ese regalito que sin elegirlo, nadie lo cambiaría por nada. En fin, disfruten de ella si nunca la han tenido lejos porque ya saben que nunca te das cuenta de lo que pierdes hasta que dejas de tenerlo.

Mañana en navidad, brindemos por los que se han ido y por los que han venido, por los que están  y por los que se irán.
Feliz navidad.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Capítulo 4, dependencia personal y transferible

Pasó el tiempo y el seguía callado, esperando una respuesta que nunca llegó. Por asi decirlo el vivía el momento sin acordarse del pasado, tanto es así, que al principio de esta historia os mintió. Él nunca fue un fanático de la escritura, solo recurría a esta cada vez que la necesitaba y quien sabe si ahora os dice la verdad. A esta le contaba todo lo que no se atrevía a decirle a aquella por la que en ese momento suspiraba, era una forma de concebir la realidad como si de un sueño se tratase.
Pero como ya les he dicho, esa respuesta nunca llegó y dejo de vivir el momento para pasar a mandarlo todo al carajo. Era una mezcla confusa y homogénea de sensaciones y sentimientos, fue su primera vez en ese mundo que no solo es literatura,  fue su primera vez en eso que llamó dependencia personal y transferible.
Fue su primera vez, le entraron a robar y el no supo  reaccionar suponiendo que era algo normal, estaba de acuerdo con el ladrón pero el nunca habia firmado ningún papel donde aceptaba donar organos.
Este era el comienzo de una nueva historia que emprendía en busca de su propio corazón.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Historias de navidad

Querido lector,
Hoy mi hermanito Alberto -de 4 años- y yo, hemos ido a hacer los recados. Entre esos recados se encontraba tirar una vieja chaqueta suya que Cuando me ha visto tirarla a un contenedor para ropa, se ha echado a llorar y a preguntarme: "¿Por qué? porqué si esa chaqueta a mi me gustaba."

Yo no sabia que hacer, me estaba debatiendo entre inventarme un cuento o contarle la verdad. Si le contaba un cuento, él, mas listo que el hambre, iba a pensar que se lo diría para hacer que se callase; y si le contaba la verdad, o desgraciadamente la realidad, al menos me quedaba la pequeña posibilidad de que le despertase algo de solidaridad, y así entendiera por si mismo el porqué que tanto me había preguntado. 

Alberto, seguía insistiendo y yo no tenia mucho tiempo para tomar la solución. Finalmente me he decantado por la segunda, pensando que aquello a lo que llaman humanidad de verdad existe. Y así le he contado:

" Había una vez un niño que no podía comprarse ni juguetes ni ropa porque no tenía dinero. Ese niño pasaba mucho frío en invierno porque no tenia que ponerse, además,  sus compañeros del cole se reían de él porque siempre llevaba la misma ropa.
Un día, un niño de su edad que se llamaba Alberto le regaló su chaqueta porque le quedaba pequeña. cuando el niño se enteró de esto, se puso muy contento porque al fin iba a dejar de pasar frío y sus compañeros le tratarían mejor al verle con algo diferente..."

Después de esto me preguntó muy curioso que cómo acababa  la historia. Yo le dije que a ese niño ya no le hacían falta mas abrigos.

Por desgracia, la realidad es así, y aunque, para mi hermanito esa historia ya ha acabado, hoy en día son muchos los que se encuentran en el papel de ese niño, en los que cuya historia no acaba sino que se repite día a día donde buscan algo que de verdad necesitan y que nosotros despreciamos. Sin embargo, me gratifica que aun quede humanidad y sobretodo que nazcamos con ella.

Para concluir, me gustaría pedirles desde aquí que hicieran caso de su naturaleza e hicieran mas posible la navidad a aquellas personas que de verdad lo necesitan para que de esta forma la palabra navidad sea sinónimo de felicidad para todos. Todo esto simplemente aportando su granito de arena.


"...Que el calor de la humanidad abrigue a los que pasan frío en navidad." Feliz navidad.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Capítulo 3, El ruido de un silencio

Pasó el tiempo, y su incógnito venció a su popularidad. Ya no era el mismo, el las llamaba etapas.
Por así decirlo, sus escritos cálidos quedaron en tiempos dulces y sanos, el verano se pasaba y sus ganas eran revocadas, el invierno se acercaba.
Los que le conocían podían llamarlo karma. como ya les dije, era algo especial, no era gran aficionado de leer, de hecho para él había pasado de moda. otros decían que perdía el tiempo escribiendo y el resto no decía nada, ni si quiera hacían ruido, es mas, algunos incluso estornudaban en silencio.
Es cierto que hay veces en las que un silencio dice mas de mil palabras, sin embargo, sus silencios no decían nada ya que los silencios solo se hacen sonoros en música.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Escondido en la llanura

Una palabra, una sonrisa, un saludo, son cosas tan sencillas y a veces tan difíciles de entender que  no somos capaces de ver que hay detrás y esque parece tan increíble que algo tan sencillo sea a la vez tan complejo, como un camino tan oscuro por descubrir sea iluminado por una luz rutilante que así nos guía:

Hola, ¿qué tal? Bien, y ¿tú?
Conversaciones reiterativas, respuestas obvias, yo sólo quiero decirte, nena, te echo de menos, háblame y no me ignores, porque la causa de esta euforia en demasía que siento en mi interior, es por tu dulce ser y tus dulces perfecciones que tu llamas imperfecciones.

Hola, ¿Buenos días?
Mamá, ¿podría desayunar su sonrisa con un poco de sirope? Ganas de comerme el mundo, sentirme especial, esas sensaciones son las que me entran al verte. Mi ninfa perdida en lagunas turbias. Guíame en mi día a día y enséñame los misterios de este duro camino llamado vida. Despierto. Veo tu inesperado mensaje de "Buenos días". Mamá, gracias por enseñarme a conseguir esa anhelosa tortita.

Hola, ¿qué te cuentas? 
Escribirte poemas sobre las golondrinas de Bécquer perdidos en nebulosas de algodón. Planeta sin limitaciones en los que seamos dueños de nuestro propio destino. Atreverme a decirte que eres mi Venus de Milo y no como el resto, simples columnas que sostienen su alma como obligación individual. Querer preguntarte que cuenta esa fascinante vida que llevas... pero temo que me cortes, que acabe esto, y que los pequeños fragmentos en los que has convertido mi audacia acaben arrojados en una papelera de un parque abúlico únicamente usado para botellones nocturnos de madrugada. 


Luz Rutilante.

Ahora soy mas consciente de que  todo lo que veo no es mas que una fachada, que las palabras no significan lo que dicen y finalmente, que cada persona es un regalo al que tienes que quitar el envoltorio para ver lo que de verdad esconde dentro, para descubrir las sorpresas que este mundo nos regala.


martes, 8 de diciembre de 2015

Capítulo 2, mi famoso anonimato

Y asi erá, un chico progresista a la vez que conservador, de caracter abierto pero de mente cerrada, el malo de los cuentos de hadas aunque un buen consejero.
Despues de tanto, todos le tomaban por el "gracioso" del grupo, con el la risa solía estar asegurada. Tanto era esto que ya pocos eran capaces de tomarle en serio, actitud que nuestro personaje quiso cambiar del personal pero sin éxito.
Él, por naturaleza nació alegre e incapaz de ver a alguien que no compartiera su alegría y aunque su situación en casa fuera un giro de 180 grados, nunca se cansó de regalar momentos en los que el flato obligaba a parar la risa y las agujetas abdominales eran demasiado predecibles.
A partir de este punto su fama era local y su anonimato mundial ¡vaya! como el de todos. Puede que ese fuera el significado de su nombre.
Piensenlo: si nadie les reconoce por la fama, todos le conoceran por su anonimato.

Capítulo 1, Erase ninguna vez.

Erase una vez un chico apasionado por la escritura, le encantaba tanto escribir que nunca podía parar, escribia de esto y de aquello. No se cortaba un pelo y siempre se mojaba. Quizás por eso nadie le leía, porque los papeles mojados apenas se entendían y la mayoría acaban arrancados al intentar pasar de pagina.
El chico siempre se sentia lleno de inspiración pero falto de recompensa. Puede que sus pequeñas metas le ayudaban a continuar con lo que había empezado. Para el abandonar nunca fue una opción. Dentro de lo que cabe, empezo a contracorriente como todo, dejarse llevar solo era símbolo de pasimonia o abandono ética que  no compartía.
Despues de tanto realizado para tan poco conseguido, comenzó a publicar entre  amigos, no eran más que textos personalizados inspirados en problemas ajenos, era su granito de arena en esto que llaman ayuda. Así era él y lo repito, así era.