Antes de pasar de página echo un vistazo a todo lo que había escrito, esto provocó en el un flashback que le detuvo para vivirlo mentalmente:
Era un momento de la fiesta, ella iba caminado de espaldas con unos vaqueros y una blusa fucsia, momento inolvidable que recordaba todos los días aunque unos duela, otros amargue y casi todos llorase.
Su historia empezó con el grupo que decidieron crear con ello aprendió lo que era el amor y también en familia, lo que significaba lo transcendental y sobre todo le enseñaron a ser como ahora es: sin miedo a nada. Le demostraron que si siempre estaba con los suyos nunca le faltaría nada y así fue como llegó el día que se enganchó y comenzó a sentir un intenso sentimiento por alguien que de la nada y poco a poco, se convirtió en especial.
Cada vez que intentaba hablar de ella le pasa que se quedaba sin palabras imaginando todo lo que podrían ser respecto a lo poco que finalmente habían sido. Recordó lo bien que empezaron hablando casi todos los días de cosas absurdas, conociéndose y riendo, de ahí a simples saludos.
Últimamente ya pensó que la solución a todo era olvidar, y dejarlo pasar como si no le doliera, pero eso para él fue cavar su propia fosa, encerrarse en su propio buque y no darse cuenta de que lo que verdaderamente pasaba era el tiempo.
Una vez la preguntó a su madre si conseguiría algo tan deseado y ella le respondió: "lograras todos tus sueños si eres capaz de ir tras de ellos. Los lograrás luchando, luchando mucho".
Tras este punto y a parte en su historia, su rumbo fijo al invierno había concluido y tras ello llegaron sus 18 primaveras, sin embargo había llegado a un invierno frío donde la tinta de su pluma se congeló y los escritos fueron pocos con tal de olvidar y pasar página. Conocer gente nueva.
Llenó mares y mares mezclando tinta y lagrimas, sin embargo, ahora flota a la deriva. Es curioso que el último recuerdo de ella fuese el primer momento de todo, por así decirlo todo acabó como empezó.
Era un momento de la fiesta, ella iba caminado de espaldas con unos vaqueros y una blusa fucsia, momento inolvidable que recordaba todos los días aunque unos duela, otros amargue y casi todos llorase.
Su historia empezó con el grupo que decidieron crear con ello aprendió lo que era el amor y también en familia, lo que significaba lo transcendental y sobre todo le enseñaron a ser como ahora es: sin miedo a nada. Le demostraron que si siempre estaba con los suyos nunca le faltaría nada y así fue como llegó el día que se enganchó y comenzó a sentir un intenso sentimiento por alguien que de la nada y poco a poco, se convirtió en especial.
Cada vez que intentaba hablar de ella le pasa que se quedaba sin palabras imaginando todo lo que podrían ser respecto a lo poco que finalmente habían sido. Recordó lo bien que empezaron hablando casi todos los días de cosas absurdas, conociéndose y riendo, de ahí a simples saludos.
Últimamente ya pensó que la solución a todo era olvidar, y dejarlo pasar como si no le doliera, pero eso para él fue cavar su propia fosa, encerrarse en su propio buque y no darse cuenta de que lo que verdaderamente pasaba era el tiempo.
Una vez la preguntó a su madre si conseguiría algo tan deseado y ella le respondió: "lograras todos tus sueños si eres capaz de ir tras de ellos. Los lograrás luchando, luchando mucho".
Tras este punto y a parte en su historia, su rumbo fijo al invierno había concluido y tras ello llegaron sus 18 primaveras, sin embargo había llegado a un invierno frío donde la tinta de su pluma se congeló y los escritos fueron pocos con tal de olvidar y pasar página. Conocer gente nueva.
Llenó mares y mares mezclando tinta y lagrimas, sin embargo, ahora flota a la deriva. Es curioso que el último recuerdo de ella fuese el primer momento de todo, por así decirlo todo acabó como empezó.