domingo, 17 de enero de 2016

Capítulo 6, Gonzalo

Durante mucho tiempo permaneció enganchado de algo que satisfacía casi todas sus necesidades. Pasó tanto tiempo dentro de ese mundo que se habia olvidado de quien era y de la familia que dejó en el pasado.
Se había equivocado de camino y como en todos los casos lo veían todos menos él. Ese camino no llegaba a ningún sitio y había que pararle pero poco a poco.
Su drogodependencia ya no causaba el estado de extasis de las primeras veces, sino que a estas alturas los efectos eran completamente inversos y él no podia salir de ellos sólo.
Afortunadamente la vida es una caja envuelta de papel de regalo que poco a poco nos deja pequeñas sorpresas que las mismas circunstancias las hacen mas grandes.Desde este momento, todo comenzó a cambiar, la vida le trajo un hermano nuevo.
Con este habia momentos para todo: para risas y tonterias, para conversaciones serias y discusiones sobre temas varios ¡incluso política! En fin,  lo que es un hermano, y con el que juntos se han metido en problemas y han salido de ellos entre los que encontraba esta adicción.
A día de hoy, siempre dá las gracias por haber conocido a personas que las apariencias engañaban y que quitando esa fachada descubría la sorpresa que esconde cada regalo que le dió la vida.
Gracias Gonzalo, gracias hermano.
Breve historia contada dos veces:
Habia un vez un hombre que no sabia que camino elegir por la incertidumbre de lo que allá se encontraría. Escogió uno y se perdió.
Habia otra vez un niño en una juguetería que no sabía por que pasillo pasar primero la indecisión le bloqueo hasta que llegó un dependiente y le dijo: ¿niño te has perdido?
El respondió: ya me has encontrado.
Tu eras el dependiente y yo el niño parado.

viernes, 8 de enero de 2016

Jugando al fuego

Ultimamente cuando salgo a la calle noto a la gente como triste o quizás algo mas seria de lo normal y tengo miedo a contagiarme. Tengo miedo de acabar todos los dias quemado por el trabajo, estudios y esas miles de escusas que intentan justificar que le regalemos una sonrisa al mundo.
De hecho, una de las cosas que mejor me describen, es mi inquietud por ver que alguien no esta sonriendo. Puede que por eso digan que soy tan tonto, por intentar darle esa chispa a un mechero que no prende. En fin, será la diferencia lo que me convierte en anormal o lo que me hace vivir mas al limite.
Cuando era pequeño, mi madre me decía que quien jugaba con fuego se solía quemar, sin embargo, es esa adrenalina de jugar con el la que me impulso a seguir siendo la chispa de tu mechero, a seguir aprendiendo a prender de la forma mas adecuada, a no mojarme sino a quemarme.
Al fin y al cabo, despues de tanto tiempo al limite llega el momento en el que te acostumbras y te olvidas de la normalidad. Es justo en ese momento cuando comienzas a vivir esta locura.

Vivamos la vida como un juego donde nadie nos queme. Resulta paradojico que una vez muertos acabemos todos en un crematorio.

sábado, 2 de enero de 2016

Capítulo 5, Narcótico

Parecía que ya no era capaz de ser el mismo de siempre, se habia (mmm) ¿enamorado? Parece un termino algo ambiguo aunque se dé dia tras dia en cualquier punto del mundo.
Nadie sabia, que le pasaba, ni el mismo. Sólo se dió cuenta de su dependencia a una nueva droga. Una droga de diseño, hecha mas bien a medida, con la que nuestro personaje se sentia lleno cada minuto que la tomaba, y por el contrario, vacio cuando carecia de ella u otro se la robaba. Esta droga, no era de nariz ni de pulmón sino de corazón.
Algo nuevo circulaba ya por sus venas, algo que se le habría subido a la cabeza, la que también perdió por esa reina de corazónes que a dia de hoy no ha dejado de ser más que una droga que ya dejó y de la que tiene miedo a volver a engancharse.
Que bonito es decir que te han robado el corazon, y por el contrario,  lo feo que esta actuar sin él.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Historias de navidad II

Anoche mientras cenaba me llamó la atención una de las noticias del telediario: Los reencuentros.

Durante ese reportaje encontraba abrazos que despertaban a la ternura y a recuerdos de experiencias tan agradables como la de volver a casa.

No sé, ni sabré  si aquellos abrazos eran verdaderos o forzados a cámara; tampoco sé si de verás hacia mucho tiempo que no se veían, sin embargo, entiendo lo que es el contacto físico. Este, es el contacto en el que volvemos a sentir entre nosotros todo aquello que siempre hemos definido como muy nuestro y formado por nuestra cultura, nuestros valores y raices, formado por todos ellos que nos vieron crecer, pero sobre todo formado por aquellos que nos formaron e hicieron de nosotros mejores personas.

Durante ese momento del telediario, me he dado cuenta de otra realidad que hace mas bonita mi navidad. Esa realidad es mi familia, ese regalito que sin elegirlo, nadie lo cambiaría por nada. En fin, disfruten de ella si nunca la han tenido lejos porque ya saben que nunca te das cuenta de lo que pierdes hasta que dejas de tenerlo.

Mañana en navidad, brindemos por los que se han ido y por los que han venido, por los que están  y por los que se irán.
Feliz navidad.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Capítulo 4, dependencia personal y transferible

Pasó el tiempo y el seguía callado, esperando una respuesta que nunca llegó. Por asi decirlo el vivía el momento sin acordarse del pasado, tanto es así, que al principio de esta historia os mintió. Él nunca fue un fanático de la escritura, solo recurría a esta cada vez que la necesitaba y quien sabe si ahora os dice la verdad. A esta le contaba todo lo que no se atrevía a decirle a aquella por la que en ese momento suspiraba, era una forma de concebir la realidad como si de un sueño se tratase.
Pero como ya les he dicho, esa respuesta nunca llegó y dejo de vivir el momento para pasar a mandarlo todo al carajo. Era una mezcla confusa y homogénea de sensaciones y sentimientos, fue su primera vez en ese mundo que no solo es literatura,  fue su primera vez en eso que llamó dependencia personal y transferible.
Fue su primera vez, le entraron a robar y el no supo  reaccionar suponiendo que era algo normal, estaba de acuerdo con el ladrón pero el nunca habia firmado ningún papel donde aceptaba donar organos.
Este era el comienzo de una nueva historia que emprendía en busca de su propio corazón.