Parece que escribimos las mejores cosas cuando estamos tristes. No entiendo como grandes autores como pudieron ser Juan Ramón Jiménez o Becquer pudieran vivir tanto, yo no podría, aunque igual, esto es solo un punto de vista mio y ellos solo escribían porque tenían esa facilidad. Aun así, no lo entiendo.
Yo, como todos, tengo días claros y días grises de los que no te apetece ni respirar. Sé que con el tiempo uno se acostumbra e igual ese es mi problema, que acumulo días malos aparentando normalidad hasta que un día llega la gota que colma el vaso y me desbordo y me hundo con la pequeña esperanza de que un rayito de sol ilumine mi día.
Ese es mi problema que a mis problemas les sumo mis fracasos, que yo nunca he conocido a la autoestima, pero si a gente que la han sabido sobrellevar por mi, que yo nunca he tenido de eso aunque la haya regalado.
F.∆
sábado, 21 de febrero de 2015
Autoestima, personal e intransferible
jueves, 19 de febrero de 2015
Felicidades, uno mas.
Sonaría a monotonía decir solo felicidades.
Sé que te conozco desde hace mas bien poco, comparado con algunos de tus mejores amigos.
Que te voy a decir que no hayas oído ya, si hasta te han cantado el "cumpleaños feliz" (yo entre ellos), si ya has soplado unas velas y seguramente abierto los regalos pero no todos.
Y me alegro, me alegro de ver que no has cambiado nada o casi nada en tan poco tiempo y así lo querré siempre ¡Que nada cambie! ¡Y que vivan todos nuestros recuerdos! Pero que todo esto no se quede solo en recuerdos, que sigamos fabricando sensaciones y mas y mas recuerdos ¡Por mas momentos juntos y por que cumplas muchos mas!
Porque si, porque sonaría a monotia un felicidades mas porque ahora te toca disfrutar de tu día.
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