Todo el tiempo que estuvo allí, no supo que hacer los primeros días, contracorriente intento no dar importancia a la situación, el motín estaba comenzando. Al poco tiempo la recaída llego de manera pasiva sin que él se diese cuenta entrecomillas: sin saber por qué su autoestima estaba bajando progresivamente, desgastando los cimientos de hasta entonces, aquel vagabundo sin hogar. El mismo, que dijo que sus sentimientos se marcharon por la puerta de atrás, les dejó pasar y se quisieron ir siguiendo las huellas que dejo al partir, pero no, no. Ahora miento si digo que sus sentimientos se marcharon, mas estos no pueden desprenderse de su dueño, fue este quien los llevó.
Al contar todo esto, parece que él mismo os mintió en el transcurso de esta historia, pero quizás la mentira solo fue la materia prima de esta burbuja, que construyó sin darse cuenta porque como bien él dijo: “sentí verdades, sentimientos”.