Para cualquier cosa, el mundo esta hecho para opuestos y es que si no, menudo rollo.
Masculino y femenino, alto y bajo, son tantos que me podría tirar toda la vida contándolos. Pero ¿Y yo?¿Que o quien es mi opuesto? No sé ni quien es, ni donde vive, ni como se llama, aunque cada dia que pase le conozca mas.
Yo, por escribir estas cosas que pueden o no represantarte, no soy mas fuerte que nadie. Al contrario, en esta guerra de opuestos tienes que ser débil para acabar convirtiendote en un héroe fuerte como tu mismo. Hoy he tenido una batalla más, y mi adversario ha parecido vencerme momentáneamente, el cansancio de mi día a día estaba a punto de culminar el vaso, el jarrón de mi paciencia se había caído y estaba roto en el suelo. Y yo, solo estaba cansado.
Mis ojos predecían lluvia, y cuando me quise dar cuenta ¡PAM! el suelo ya estaba lleno de espejos y yo dentro de uno, hundido. Afortunadamente, cuento con el mejor ejército que había soñado, soldados que luchan por ti, o soles que evaporan dichos espejos al verse reflejados, marineros de tierra.
De esta guerra a la que llamo vida y de estas batallas que se convierten en mi día a día, he aprendido a luchar por mi, por lo que quiero y por los que quiero; he aprendido que caminar solo no llega a ningún sitio si no tienes a alguien que te guíe, que te ponga el freno o la zancadilla y que te eche una mano.
Aprendí que había que luchar y que mi vida no se la merecían mis opuestos, sino mis semejantes.
"Todos para uno y uno para todos"